Obispo arriano de Mérida en la provincia de Badajoz (España) de origen godo.
Tras la conversión del rey Recaredo al catolicismo el 587, Sunna, y los nobles godos Segga y Vagrila (probablemente condes) proyectaron asesinar al Obispo local católico, Masona, y al dux de Lusitania Claudio y alzar a toda la provincia, seguramente proclamando rey a Segga. No sabemos el desarrollo de la conspiración, pero parece ser que algunos nobles godos que habían accedido a volver al catolicismo, recuperaron su antigua fe, y que muchos ciudadanos romanos (supuestamente católicos) se les unieron. Tras fracasar el intento de asesinato de Masona, uno de los conjurados, el futuro rey Witerico (seguramente conde por entonces) reveló los detalles de la conjura. Claudio sofocó fácilmente el intento. A Segga se le cortaron las manos (castigo que parece haber estado reservado a los usurpadores), se confiscaron sus propiedades y fue desterrado a Galicia. Vagrila se refugió en una Iglesia emeritense, y el rey ordenó confiscar sus propiedades y entregarlas a dicha iglesia, pero el Obispo Masona le perdonó y se las devolvió.
Sunna recibió la oferta de recibir otro Obispado si se convertía al catolicismo (el Obispado arriano de Mérida debió quedar suprimido y el católico ya estaba cubierto; en todo caso el obispado ofrecido no sería metropolitano); Sunna se negó y fue desterrado, marchando a Mauritania donde propagó el arrianismo hasta su muerte violenta, cuya fecha se desconoce (se supone que alrededor del 600).
Desde la wikipedia.
La conversión al arrianismo de los pueblos godos tuvo lugar en el reinado de Remismundo, en el siglo IV. Los godos recogen las tesis arrianas de Ulfila, obispo que va a tener un amplio marco de influencias culturales y religiosas entre el arrianismo hasta el siglo VI, época en que Recaredo acepta, tras una serie prolongada de sucesos, vaivenes y acontecimientos, las direcciones católicas relativas al Hijo.
Actualmente desaparecida, fue descubierta por algunos vecinos de Saelices (Cuenca) hacia 1760 y estudiada en 1793 por José Cornide, que realizó una memoria gracias a la cual se conocen sus características. De los restos excavados entonces sólo se conservan algunas placas de